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The Thing: un fracaso que se convirtió en una obra de culto

En esta ocasión es turno de revisar a una de las mejores películas de ciencia ficción y horror que se han hecho. En un principio no fue apreciada, pero al pasar los años, se convirtió en un clásico de culto.

Fuente: IMDb

John Howard Carpenter nació el 16 de enero de 1948 en Carthage, Nueva York, Estados Unidos. Hijo de Milton Jean y Howard Ralph, su familia se mudó a Bowling Green Kentucky, donde su padre era el jefe del departamento de música en la Universidad Occidental de Kentucky. John ingresó a esa universidad seguidamente de la USC (University of Southern California) de Artes Cinematográficas.

Durante su tiempo en la USC, John realizaba un cortometraje de ciencia ficción y comedia llamado “Dark Star” que más tarde se expandió hasta ser un largometraje, el cual se proyectó en 1975. En 1976 se estrenó su segunda película “Assault On The Precint 13”. En 1978 se estenó en cines “Halloween”, una película que no representó un éxito taquillero, pero sí la carta de presentación a Hollywood de John.

Después de “Halloween”, Carpenter dirigió dos películas para la televisión que fueron “Someone’s Watching Me!” (1978) y Elvis (1979). De vuelta en el cine convencional, dirigió “The Fog”, de 1980, y “Escape From New York”, de 1981. Con este curriculum, el estudio Universal Pictures le encomendó la realización del “remake” de “The Thing From Another World”


Fuente: IMDb


El contexto que dio forma al fracaso

El filme se estrenó el 25 de junio de 1982, y como lo pudieron leer en el subtítulo, en un principio “The Thing” representó un fracaso en la taquilla para el estudio. De los 15 millones que costó, solamente se recaudó un poco más de 19 millones. Tanto el público como los críticos la recibieron negativamente. Todo eso pinta un panorama desalentador, pero ¿por qué una película que actualmente es reconocida corrió con esa suerte en su año de estreno?

Tanto el público como los críticos mencionaron que a pesar de que los efectos especiales eran increíbles, el nivel de violencia y sangre era grotesco e innecesario.

Fuente: IMDb


Carpenter pensó que la falta de gusto se pudo deber a que en Estados Unidos había una recesión económica, y el tono pesimista y depresivo de la película en la que todos desconfiaban de todos no era algo que resultara entretenido para la gente.

Otra posible razón por la que fracasó es que, según una encuesta realizada en ese año, el interés del público por el género de terror había disminuido un 70% en los últimos seis meses.

Hasta aquí se han dado tres posibles respuestas del por qué “The Thing” fue un fracaso en la taquilla y en la crítica. Sin embargo, aún quedan algunos puntos que la favorecen que se tienen que ser mencionados.


Cómo fue que trascendió

Es importante aclarar que los datos concretos que van a leer, fueron sacados de un video sobre esta película del canal de YouTube “L2-B2”. Dicho esto, sigamos.

El trabajo de maquillaje y los efectos especiales sin duda son una de las primeras cosas que surgen cuando se habla de “The Thing”. De ese modo por supuesto que son componentes que la hicieron ser tan presente décadas posteriores a su estreno.

Fuente: IMDb


Rob Bottin fue el encargado de la creación de efectos especiales y maquillaje, y su compromiso con el proyecto fue total. Diseñó y fabricó a las criaturas alienígenas y cómo se verían una vez que asimilaran a los personajes. Debido a todo el trabajo que tenía, vivió un año en el interior del estudio, y trabajó sin tomarse un solo día de descanso. Eventualmente eso ocasionó que se enfermara gravemente.



Fuente: IMDb


Bottin le pidió ayuda a Stan Winston, una leyenda de los efectos especiales, para que le ayudara en la escena en la que la criatura ataca a unos perros. Todo el esfuerzo de Rob no fue en vano; las marionetas estaban hechas de tal forma que podían salir otras desde adentro. Eso, junto con el detalle de la piel desgarrándose, hicieron que se vieran bastante convincentes.


Fuente: IMDb


Además de lo anterior, Rob convenció a John Carpenter que era mejor que la criatura cambiara de forma. Se preocupó tanto por cómo se verían las marionetas, que mantuvo discusiones con el cinematógrafo en el aspecto de cómo tenían que ser iluminadas.



Fuente: IMDb


Ahora es turno de hablar sobre Dean Cundy. Él fue el cinematógrafo de la película. No solamente hizo un muy buen trabajo con el aspecto visual de los escenarios exteriores, sino que también iluminó y jugó bastante bien con las sombras con respectos a las distintas apariciones del extraterrestre una vez que asimilaba a los miembros de la investigación. Además, dejó una pista muy importante con una de las escenas más recordadas en la película: la de la prueba de las muestras de sangre. Utilizó luces para crear un pequeño reflejo en los ojos de los personajes. De esa manera el espectador podría determinar cuál de los personajes estaba infectado.


Fuente: IMDb


Otro aspecto que también ayudó mucho a que la película aguantara el paso del tiempo es el hecho de que se dejaron preguntas sin responder. No se sabe si los infectados están conscientes de que lo son o no. No se sabe cómo ocurrieron ciertas muertes porque ocurrieron fuera de pantalla. Tampoco se sabe si realmente destruyeron todas las partes divididas del extraterrestre. Esas y otras dudas siguen sin responderse y aún son temas de discusión. Prueba de eso son los varios videos en YouTube en los que se intenta dar respuestas satisfactorias.


Fuente: IMDb


Sin duda alguna, John Carpenter tuvo la suerte de no solamente dirigir el “remake” de una película clásica, sino que pudo contar con gente muy talentosa. Rob Bottin ya había trabajado con directores como Brian De Palma, George Lucas y el trío ZAZ (David Zucker, Jim Abrahams, Jerry Zucker). Dean Cundy ya había colaborado con Carpenter en “Halloween”, “The Fog”, “Escape From New York”. Ennio Morricone, quien compuso la música para la cinta, ya tenía mucha experiencia en esa época y actualmente es reconocido como uno de los mejores compositores de la historia del cine.

A sus 73 años, John Carpenter es de los pocos directores que pueden decir que crearon una obra adelanta a su tiempo. A pesar de lo estúpidamente cruel que fueron el público y los críticos en 1982 con “The Thing”, John pudo ver de primera mano cómo toda esa gente se tuvo que comer sus palabras, y eso no tiene precio. Ojalá que viva muchos años más.