Recomendación | Don’t Worry, He Won’t Get Far On Foot: un hombre aprende a vivir consigo mismo

Textos para pasar la cuarentena



Una de las razones para no desesperarse con la cuarentena es que el común de la población no tiene que lidiar con varios problemas emocionales y físicos como los que el protagonista de la presente película sí tuvo que confrontar y superar.


John Cahill es un hombre que después de sufrir un accidente automovilístico queda cuadripléjico. La película a pesar de estar basada en un hecho real no trata de ser completamente biográfica, puesto que solamente se centran en lo que pasa después del accidente. La decisión de Gus Van Sant de centrarse en hechos específicos fue muy acertada debido a que no era tan necesario hacer un recorrido de toda la vida del protagonista; además, muchos datos de su pasado los mencionan.


Uno de los aspectos más llamativos, que tiene que ver con la forma, es que en ocasiones en la transición de una toma a otra parece que un cuadro se sobrepone al anterior. Es curioso que entre el editor y el director se pusieran de acuerdo para colocar esas transiciones cuando la historia y la sobriedad de John avanzan, mientras que los flashbacks aparecen como cualquier escena normal.



Con respecto al fondo, durante la película John está en proceso de aceptarse a sí mismo como parte de un programa de 12 pasos para dejar de beber alcohol. Me gustó bastante que no quisieran romantizar el esfuerzo por dejar el alcoholismo. Por supuesto que se reconoce el mérito de dejar atrás una adicción, pero tampoco se le pone una medalla por hacer una hazaña tremenda.


No me quedó muy claro si la intención de Van Sant fue dejar un final con una perspectiva positiva. La vida de John no solamente mejoró desde su accidente, se nos deja ver que después del programa de 12 pasos su vida fue incluso mejor que cuando aún podía caminar.


Hay un conflicto que John tiene con su madre porque ella lo dio en adopción que es interesante porque esa es su principal excusa para beber. Desde niño él estaba consciente de que era adoptado y jamás se sintió parte de su familia adoptiva. Se podría pensar que no, que el hecho de ser adoptado es la excusa de su alcoholismo, pero no es así. Los realizadores hacen un esfuerzo por comunicarnos que el principal conflicto emocional que tiene es su nula relación con su madre.


Existe una escena en la que John va a hablar con las personas que le hicieron daño o que él les hizo daño y a medida que avanza, tacha los nombres de una lista. Cuando va a hablar con sus padres adoptivos solamente ponen una toma de cuando lo suben a la camioneta. En cambio, en el momento en el que aún queda un nombre en su lista, él voltea hacia un boceto de su madre que está colgado en la pared; en esa parte él se permite perdonar a su progenitora por abandonarlo.



Es muy interesante ver en la cinta que John está constantemente en búsqueda de una figura paterna, y por supuesto que es algo involuntario. Él encuentra en Donnie, personaje interpretado por Jonah Hill, esa figura que ninguno de sus padres adoptivos representó. En cuanto Donnie acepta ser su padrino, John cada vez lo frecuenta más por consejos y para charlar. Ya para el final o cerca del final del filme ambos son buenos amigos. John consigue en su amigo una figura paterna que ni su madre biológica ni sus padres adoptivos supieron ser.

Las actuaciones del elenco hacen que sea imperdible. Joaquin Phoenix interpretó a John tremendamente, se nota que dio su mayor esfuerzo para dar una actuación que no provocara lástima, pero tampoco indiferencia. Jonah Hill hizo un muy buen trabajo, no hay que dejarse llevar por la imagen cómica que se pueda tener de él, los días de “Superbad” ya quedaron atrás, y su interpretación es muy convincente. Rooney Mara como Annu también hizo un trabajo muy bueno; en las pocas escenas en las que aparece lo hace muy bien, se nota que hay química entre ella y Phoenix. Por último, Jack Black hizo una pequeña aparición, pero también demostró que es capaz de hacer un buen papel dramático a pesar de que por años se ha dedicado a interpretar personajes cómicos.


Ahora que estamos cada vez más cerca de llegar a los treinta días de cuarentena es un buen momento para que aprovechen una tarde para ver la película. Es muy importante que se encuentre un momento apropiado para verla porque invita a la reflexión. No digo que no se pueda disfrutar en familia, pero tampoco es que esté centrada en entretener a todo público. Habría que tomar esa invitación y hacer un poco de trabajo introspectivo y quién sabe, tal vez algunos se animen a hablar con aquellos con los que tengan algún conflicto. Esa sería una buena forma de aprovechar el tiempo de aislamiento.





Si tienes una marca, negocio o empresa y te interesa anunciarte, comunícate con nosotros y te ofreceremos un espacio publicitario en nuestro contenido multimedia.

©2020 by EL FORÁNEO. 

  • Blanco Icono de Instagram