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Recomendación| “A Quiet Place”: cuando el distanciamiento no es opcional

#TextosParaPasarlaCuarentena


Fuente:ImDb

Luego de más de 84 días desde que se anunció una cuarentena a nivel nacional debido a la contingencia sanitaria y luego de la reactivación económica, es importante hacer una revisión de una película que expone la capacidad del ser humano para adaptarse a las circunstancias.

“A Quiet Place” o “Un lugar en silencio” es una película dirigida por John Krasinski. Él la protagonizó junto con su esposa Emily Blunt. Krasinski, en su tercera intervención como director, contó con un presupuesto de 17 millones de dólares, aproximadamente. En Estados Unidos eso es considerado cine de bajo presupuesto. Para “Paramount Studios” fue un negocio redondo debido a que recaudó más de 300 millones de dólares a nivel mundial.

Se hace una mención del presupuesto a propósito de que se nota que no hubo mucho, pero tampoco era algo tan necesario. Krasinki y los coescritores, Bryan Woods y Scott Beck, se las arreglaron para que la película funcionara como un “thriller” con base en el uso del suspenso. Ellos eligieron no mostrar mucho acerca de los monstruos que están en los alrededores, y con el poco uso de música lograron crear un clima de tensión que prevalece en los primeros dos actos.


En la primera escena, una familia se mete a una tienda para recolectar víveres y medicamentos. Cuando se nota que los integrantes de ella hacen el mayor esfuerzo para no hacer ruido se sabe que algo está mal. Las calles se ven vacías. Hay un camino de sal sobre el que los protagonistas caminan descalzos. A pesar de lo solo que se siente el ambiente, no parece que suceda mucho para preocuparnos.


Fuente ImDb

Luego de la primera escena todo está tranquilo hasta que el más pequeño de la familia enciende una nave espacial de juguete; el padre que estaba hasta el frente voltea preocupado y va hacia el pequeño. Mientras el padre corre desesperadamente, algo a lo lejos mueve las hojas del bosque. Antes de que él pueda llegar con su pequeño una bestia muy grande se lo lleva. Con este inicio se nos da a entender que no es una película cualquiera.


Si hay una escena que impacta es cuando el padre, interpretado por Krasinki, baja al sótano y trata de ponerse en contacto con otras ciudades a través de código morse. La cámara hace un paneo en el que se aprecia una recopilación de información que él ha hecho sobre las criaturas de las que él y su familia se esconden. Con base en la información que las imágenes ofrecen, nos enteramos de que las criaturas son las responsables de que ya no exista una sociedad como tal, pues han matado a muchos humanos. La escena es muy buena porque nos da datos duros acerca de lo que ha pasado en todo el tiempo que la familia ha estado oculta en silencio.



Foto: IMDb


Si bien, la escena anterior está buenísima por el aprovechamiento de los recursos visuales en pro de la historia, hay otra que de plano es una de las mejores de la película.

Cuando la madre va a dar a luz a un bebé, tres monstruos están en el territorio que la familia habita y dos entran a la casa. Ella sube al segundo piso de la casa para parir al bebé en la bañera. Es estresante y especialmente dolorosa de ver para aquellos que tienen experiencia o al menos una idea de lo que implica para una mujer embarazada el proceso de dar a luz. Tanto los efectos sonoros, como la música y la actuación de Emily Blunt hacen que entremos en pánico por lo visualmente difícil que es ver la desesperación de ella.



Foto: IMDb


Luego de la revisión de unas cuantas partes, hay algo que forma parte de la trama y es muy importante en ella: el distanciamiento de otros individuos. Esa distancia con la que tienen que vivir los miembros de la familia provoca que las cosas se pongan difíciles después de la primera mitad de la cinta. Las circunstancias hacen que ellos se las tengan que arreglar sin la ayuda de terceros. Eso no se debe a que ya no haya sobrevivientes, sino que estos se encuentran lejos de la ubicación de los protagonistas. Ese distanciamiento puede apreciarse muy bien cuando en el inicio de la historia el padre, Krasinski, se sube a un silo, lugar seco en donde se guarda el trigo u otros granos, y enciende una fogata. A lo lejos se ve que hay otras fogatas, lo cual demuestra que hay otros grupos aún con vida, pero que también están aislados.


Foto: IMDb


“Un lugar en silencio” es una película muy buena. A pesar de ser un “thriller” en el que los realizadores se toman su tiempo para que la historia avance, es muy interesante ver cómo los protagonistas interactúan entre ellos y lo que los rodea sin hacer el menor ruido posible.

Después de más de 85 días de cuarentena antes de la reactivación económica el panorama no luce tan triste ni trágico como el que se presenta en el filme. A comparación de los eventos de la película, no parece tan difícil adaptarse a un encierro cuando las circunstancias permiten que cualquier persona que no tenga la necesidad de salir se quede en casa.



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