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Crítica | Cruella | Una mirada coqueta al rediseño de la “maldad”

Título original: Cruella. Director: Craig Gillespie. Reparto: Emma Stone, Emma Thompson, Joel Fry, Paul Walter Hauser, Mark Strong y John McCrea. Fecha de Estreno: 27 de mayo de 2021 (MX)

Fuente: IMdB

Finalmente sucedió, después de casi once años desde que la compañía del ratón comenzó con su ola de “películas” live action de sus clásicos animados con la intención de “brindar una versión más fresca para las nuevas generaciones”, sólo les tomó poco más de 10 intentos entregar una reinvención de algún personaje clásico que fuera lo suficientemente decente. El que persevera, alcanza.


En Cruella se nos muestra el origen de la clásica antagonista de la película, 101 Dálmatas (1961), cinta que ya había tenido su versión live action en 1996, así como una secuela de esta en el año 2000. Se nos muestra su juventud, amistades, virtudes, defectos, así como sus ambiciosos sueños de ser la mejor diseñadora de moda, al mismo tiempo expone algunos de sus problemas psicológicos que la convierten en una mujer poderosa y de temer.


Sin lugar a duda, el mayor acierto de esta historia es la protagonista, esto es porque Emma Stone lleva todo el peso de la película, es decir, eclipsa por completo a todos los demás y da un carisma excéntrico y único a esta película que inmediatamente la hace destacar de los otros live action de Disney. Posiblemente, si alguna otra actriz hubiese encarnado a esta villana, el resultado no habría sido satisfactorio en lo más mínimo. Es gracias a Stone que la que cinta se sostiene y sobrelleva de manera agradable. Sin embargo, hay que señalar que su versión de Cruella está muy diluida en niveles de maldad y más que mostrar a una villana, se siente como una anti-heroína, pero eso es más por los elementos aptos para toda la familia que el guion debía acatar, así que no esperen que se aborde el tema de las pieles.


A lo largo de la cinta, la edición de esta nos bombardea con escenas musicalizadas de forma avasallante y muy poderosa, el repertorio musical es otros de los grandes aciertos del filme y brinda en todo momento una sensación de aceleración y energía demasiado abrumadora, pero esto podría resultar fatigante para algunos, pues esas canciones ponen en evidencia la decadente banda sonora original creada para la película.


El diseño de producción es hermoso y no es sólo porque sí, ya que es con esto que se expone el contrate entre la protagonista y su rival, debido a que el guion se centra en resaltar el choque de egos entre Cruella y su némesis (interpretada por Emma Thompson). El guion de la cinta es sencillo y con unos cuantos giros que lucen tenues, pero es esa sencillez lo que hace a esta película interesante, es decir, no busca una narrativa profunda y metafórica, sólo cuenta cómo terminó siendo el personaje que recuerdamos. Deciden contar una historia con una estructura convencional y que fácilmente hará que recuerdes muchas otras películas de este tipo.


Los personajes secundarios ofrecen el alivio cómico típico de las producciones de Disney, y aunque pecan de clichés y algunos chistes bobos, hacen muy entretenida su relación con Cruella y le brindan profundidad.

Fuente: IMdB

Pero no todo es maravilloso. Los primeros 20 minutos de la película son, por mucho, los más débiles de la cinta, en parte por la deficiente actuación de los niños que interpretan versiones jóvenes de algunos personajes y por lo soso que el guion explica elementos esenciales en el desarrollo de la trama, así como del pasado de Cruella. También hay que señalar lo horrible que lucen los efectos especiales en la cinta, en especial los perros hechos por CGI que lucen muy fuera de lugar. Tal vez por la banda sonora es que se les agotó el presupuesto para los efectos.



Al final, Cruella es una película que va más allá de sólo recrear un clásico animado con actores de carne y hueso, ofrece una historia un poco más oscura para lo acostumbrado en las películas del ratón, pero tampoco ofrece nada nuevo o innovador. Sin embargo, su historia simple, pero bien desarrollada, que explica los porqués de su villana de turno y no cae en puro fanservice o temas de interés social contemporáneos, la convierte en el mejor live action que haya entregado Disney en la última década… aunque para ser francos tampoco era algo muy difícil de lograr.