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Crítica | Bill y Ted Salvando el Universo | El final perfecto de la épica trilogía

Título original: Bill & Ted Face the Music. Director: Dean Parisot. Reparto: Keanu Reeves, Alex Winter, Brigette Lundy-Paine, Samara Weaving y William Sadler. Fecha de Estreno: 8 de octubre de 2020 (MX)


Viajaron por el tiempo, combatieron robots, conquistaron princesas, murieron y vencieron a la muerte, sobrevivieron al infierno, conocieron a Dios, se hicieron amigos de alienígenas y dieron el concierto de rock más increíble de todos... Ahora están de regreso.

En algunas partes del mundo se estrenó hasta el 2021 | Cortesía: Proyector Fantasma

Dude! Hace 31 años ellos tuvieron una excelente aventura en la que viajaron a través del tiempo para aprender del pasado en carne propia y aprobar su clase de historia, con esto iniciaron una profecía que los convertiría en leyendas. Y hace 29 años hicieron un alucinante viaje en el que vencieron a la muerte, entraron y salieron del infierno, conocieron a Dios y dieron el concierto de rock que unificó al mundo… o al menos, eso creímos todos.


¡Bill y Ted están de regreso! Pero en esta ocasión no sólo deberán salvar al mundo, sino a todo el universo y a los amores de sus vidas. Una misión que, sin duda alguna, sólo podríamos confiarles a ellos.

Es obvio que el año 2020 no es ni será el favorito de nadie, pero incluso en un año tan terrible hay pequeños rayos de esperanza y grandeza, y la última aventura de Bill y Ted es uno de ellos. Convirtiéndose así en una de las mejores películas de 2020.


Luego de más de 25 años la legendaria banda, Wild Stallions se separó y no ha podido crear la canción que uniría a todo y todos en el universo. Bill y Ted deben lidiar con su incapacidad de cumplir su destino, sumado al peso de los años y su poca trascendencia en la música. La presión aumenta cuando Kelly, la hija de Rufus, los lleva al futuro para advertirles que tienen sólo un par de horas para crear la canción o será el fin de todo. Ahora, ayudados por sus hijas, Billie y Thea, deberán poner manos a la obra, reunir de nuevo a la banda y mirar en sus interiores, así como a sus versiones futuras para encontrar la inspiración que los hará componer esa melodía.

La primera película se estrenó en 1989 y la segunda en 1991 | Cortesía: Ruta Rock

Lo que hace tan genial esta última entrega del par tan icónico que son Bill y Ted, es que sabe valerse por más que el factor nostalgia y hace crecer a sus personajes de una forma tan madura que sientes que esta tercera entrega era necesaria. Keanu Reeves y Alex Winter regresan a los viejos personajes que los catapultaron al estrellato (aunque más a Reeves) y saben adaptar el humor que los caracterizó a la edad que tienen ahora.


Puede que si no has visto las primeras entregas de esta trilogía te resulte algo rara la manera en cómo se expresan y comportan los personajes, pero esa misma irreverencia absurdísima es lo que define este filme, así como a sus anteriores entregas. Es una historia que está consciente de lo ridícula que es y no busca tomarse en serio a sí misma, sino contar una fantasiosa, alocada, épica pero reflexiva aventura. Y seamos sinceros, después de un año como el 2020, en definitiva, necesitamos un buen mensaje de unidad. Bill y Ted nos recuerdan que un concierto de rock puede cambiar al mundo, o en este caso... al universo.

Cortesía: IGN Latinoamérica

Si bien algo del encanto de las primeras dos entregas eran los efectos especiales tan prácticos y simples que utilizaban, así como la banda sonora de rock (de esto último casi no hay), la tecnología contemporánea les permitió crear situaciones más emocionantes, así como un final deslumbrante y digno de verse en la pantalla grande. La trama va de duplas viajando a través del tiempo y puede que las figuras históricas de esta entrega no sean tan carismáticas o memorables como las de la primera película, pero el humor es el típico de la saga y sabe mantener un equilibrio entre los momentos graciosos y “serios”. Toda la historia nos prepara para el avasallante momento musical.

Los guionistas entienden que sería estúpido y ridículo pedirles a Reeves y Winter que bromeen y actúen como hace tres décadas cuando tienen más de 50 años. Sería demasiado absurdo aun para los estándares de la franquicia. En vez de eso usan una historia de madurez que, aunque no permite bromas ochenteras y noventeras, sí permite mayor profundidad narrativa en Bill y Ted.


Cortesía: USA Today

Otro tema es la responsabilidad marital y paternal que exploran es esta película. El ser un adulto con mentalidad de adolescente trae repercusiones tarde o temprano, pero eso no significa que deben ser el típico adulto por el bien de sus allegados, sino aprender a ser mejores padres y esposos junto con la responsabilidad de cumplir la profecía. Es aquí donde Billie y Thea juegan un papel crucial para la cinta, puesto que a parte de ser un reflejo de sus padres (cosa que logran de forma excepcional y divertida), también simbolizan el cambio de los protagonistas y les ayudan a reconciliarse con viejos amigos… Cabe señalar que es increíble volver a ver a William Sadler como el mejor bajista de todos los tiempos: La Muerte.


En definitiva, ´Bill & Ted Face the Music es una secuela al nivel de sus antecesoras y que convierte a su trilogía en una de las mejores en la historia del cine de ciencia ficción, es una película que adquiere mucho más significado y se disfruta mucho más si has visto las primeras dos, pero que aun así brilla por sí misma y nos deja un reflexivo mensaje acerca de lo que la familia, el amor y la música pueden hacer en nosotros.


RECUERDEN: ¡SEAN EXCELENTES UNOS CON OTROS Y QUÉ COMIENCE LA FIESTA, VIEJOS!