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Columna |El Palco de Tuda|La Superliga Europea:creación, caída y repercusiones en el fútbol mundial

Durante los últimos días, el paradigma del fútbol mundial ha sufrido agitaciones con el sorpresivo anuncio de la creación y posterior suspensión de la Superliga Europea, en donde clubes como Real Madrid, Barcelona, Juventus, Manchester United y Liverpool planeaban competir entre ellos, y que ha recibido un rechazo universal por parte de aficionados, medios de comunicación, directivos e incluso los mismos jugadores de estos equipos.


Pero para entender todo este rollo, y cómo esto podría afectar el panorama de este deporte a nivel mundial, me tomaré la cadencia de explicar por partes cómo se fue gestando esta idea de crear una competición alternativa a la reconocida Liga de Campeones de la UEFA y cómo todos aquellos relacionados a este deporte han demostrado su oposición a este suceso.


Antecedentes de la Superliga



Primero, a finales de los años noventa surgió la idea de crear una superliga con clubes europeos por parte de una televisora italiana, Media Partners. No obstante, esa idea nunca se concretó debido a que la UEFA decidió expandir para la temporada 1997/98 los cupos en la Champions para los subcampeones de liga.


A pesar de eso, en 2009 Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, retomó la idea de crear una superliga, y se basó principalmente en que el formato de la Champions era obsoleto y que perjudicaba económicamente a los clubes grandes y no les permitía construir una mejor estructura.

Durante los últimos años, Pérez sostuvo reuniones secretas con varios clubes de España, Inglaterra e Italia acerca de crear una competición distinta que les diera el soporte económico, aunque siempre desistían porque esperaban que la UEFA propusiera reformas que resultaran más atractivas para los clubes de esos países. Por esa razón, han aumentado los cupos directos para los clubes ingleses, españoles, italianos y alemanes. Sin embargo, para ellos no era suficiente.


Con la pandemia de COVID-19 muchos rubros fueron afectados, y el fútbol no fue la excepción. Los clubes grandes estaban sufriendo por pérdidas económicas, entre ellos, el Real Madrid. Esto impulsó a acelerar la realización de este proyecto, e incluso buscaron ayuda externa para iniciarlo. JPMorgan Chase, uno de los principales bancos estadounidenses, se interesó en el proyecto y se ofreció a ayudarlos con 5 mil millones de dólares.


El anuncio que marcó un parteaguas


El 18 de abril de 2021, se emitió un comunicado por parte de Florentino, en donde se hacía oficial el anuncio de la creación de la Superliga Europea, y de la cual 12 clubes tomaban parte como fundadores: el propio Real Madrid, Atlético de Madrid y Barcelona, en España; el Inter de Milán, el AC Milán y la Juventus, de Italia; el Manchester City, Manchester United, Arsenal, Chelsea, Liverpool y Tottenham Hotspur, los ‘seis grandes’ de Inglaterra.


El principal argumento que presentó Pérez, nombrado presidente de este proyecto, para la fundación de la Superliga es que esto tiene la finalidad de sanear la economía de los grandes clubes a través de vender los derechos de transmisión, aprovechando las distintas plataformas de streaming que hay en el mercado, presentando enfrentamientos constantes entre estos clubes.


Este proyecto contemplaba, en un principio, a 20 equipos: los 12 ya mencionados, además de otros 3 fundadores, que se mantendrían fijos cada año, y 5 clubes que ascenderían. Esos 20 equipos serían divididos en dos grupos de 10, con partidos a doble vuelta. Los 4 mejor clasificados de cada grupo disputarían la fase final.


Reacción negativa universal ante la Superliga



Una vez que se anunció la creación de la Superliga, tanto la FIFA como la UEFA y las federaciones de fútbol de estos países se pronunciaron en contra, argumentando que era un ‘atentado’ contra el fútbol, y amenazaron incluso con castigar a clubes y jugadores envueltos con vetarlos de competiciones de estas confederaciones, entre ellos la Liga de Campeones de la UEFA, la Eurocopa y la Copa Mundial de la FIFA.


Si bien los dueños de estos clubes esperaban esa respuesta por parte de la FIFA y de la UEFA, no contaban con que los aficionados también estarían en contra de la Superliga, especialmente aquellos de los clubes ingleses que estaban adscritos. También varios jugadores se pronunciaron al respecto, diciendo que, con esto, le daban la espalda a la historia, la tradición y, sobre todo, a los mismos aficionados.


Mesut Özil, jugador del Fenerbahçe, dijo lo siguiente: “Los niños crecen soñando con ganar el Mundial y la Champions, no la Superliga. Lo bonito de los grandes partidos es que solo ocurren una o dos veces al año, no todas las semanas. Es difícil de entender para todos los aficionados”.

Pero eso no fue todo, porque solamente dos días después de haber sido creada la Superliga, esta se suspendería indefinidamente debido a que los clubes fundadores se fueron retirando uno a uno. Primero fueron Manchester City y Chelsea, luego le siguieron el resto de los clubes ingleses, por lo que los ‘Seis Grandes’ fueron los primeros en echarse para atrás, debido a la presión del gobierno británico. Luego, le siguieron el Inter de Milán, el AC Milán y el Atlético de Madrid. Juventus también anunció su retiro, después de que Andrea Agnelli, vicepresidente de la Superliga, dejara su puesto al frente del club de la ‘Vecchia Signora’.


Conclusiones de la suspensión y consecuencias futuras


No cabe duda de que el anuncio de la Superliga Europea ha sido un parteaguas, no solo para el fútbol europeo, sino también a nivel mundial. El hecho de que esto se haya lanzado justo antes de que la UEFA anunciara reformas a la Champions para la temporada 2024/25 significa que los clubes ya estaban cansados de que ni la UEFA ni la FIFA los tomara en cuenta al momento de tomar decisiones.


Sin embargo, en el proceso de hacer todo esto, no tomaron en cuenta que la reacción de medios, jugadores y aficionados sería tremendamente negativa, mostrando un absoluto rechazo al proyecto. Y eso se debe, en gran medida, a que Florentino no explicó detalladamente que esto no atentaría bajo ningún motivo a las competiciones en las que participan (Premier League, La Liga, Serie A).

Y aunque el proyecto se encuentra parado (solo Real Madrid y Barcelona se mantienen), esto no ha terminado, sino que esto es el comienzo de una guerra entre los poderes establecidos (FIFA y UEFA) y los clubes poderosos. Además, esto sienta un precedente para lo que puede suceder en otras regiones del planeta.


Y es que, no solamente en Europa se tiene la idea de tener a los mejores clubes, sino que también aquí, al otro lado del charco, los directivos de la Liga MX y la Major League Soccer planifican una posible fusión entre las dos ligas, con miras al Mundial de 2026. Esta idea, al igual que la Superliga Europea, ha sido rechazada por la CONCACAF por obvias razones.


Desde mi punto de vista, la Superliga parecía una buena idea en papel, pero que no fue bien ejecutada y que tuvo como consecuencia el rechazo universal de todo el mundo futbolístico. Y aunque la Superliga no salió como se tenía planeada, no cabe duda de que los clubes más grandes se van a seguir beneficiando, a costa de los más humildes. Es el capitalismo en su punto más extremo.


Y no duden de que, si allá los dueños de los clubes europeos, gran parte de ellos siendo estadounidenses, se atrevieron a plantarle cara a la FIFA y la UEFA con la creación de la Superliga, con más razón aquí pueden pensar en hacer algo similar con la Liga MX y la MLS. Y eso, amigos, sí me asusta mucho.