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Columna |El Palco de Tuda |Deserciones y violencia, el pan de cada día en CONCACAF


16 equipos compiten por llevarse el trofeo de concachampions a su casa || Imagen:CONCACAF.com

En la columna de esta semana, me gustaría abordar sobre lo que pasó en la Liga de Campeones de la CONCACAF, ya que sucedieron cosas que dieron de qué hablar en los medios. Y no, no son por razones buenas, sino todo lo contrario. La semana pasada, se celebraron los juegos de vuelta de la ronda de octavos de final, pero me voy a enfocar específicamente en dos de esos juegos: Cruz Azul contra Arcahaie, y América contra Olimpia.


La odisea del Arcahaie: deserciones, pobreza y humillación


Exumé tal como otros migrantes han tenido que tomar medidas extremas para salir de su país en busca de mejores oportunidades | Imagen: Marca

En el primer enfrentamiento, Cruz Azul empató sin goles contra el Arcahaie, de Haití, en el partido de ida que se jugó en República Dominicana. Más allá del pobre resultado, no había nada más que discutir. Sin embargo, los problemas comenzaron cuando se supo que el equipo haitiano no tenía dinero suficiente para cubrir los costos del vuelo hacia la Ciudad de México para el juego de vuelta, además de que varios jugadores no tenían visa para hacer escala en Estados Unidos, por lo que la confederación tuvo que intervenir y pagó por un vuelo chárter para que llegaran a México directamente desde Haití.


Pero eso no fue todo, amigos. Y es que, una vez que llegaron a México, tres jugadores desertaron del equipo, en busca de mejores oportunidades en otro país. Los jugadores en cuestión que se escaparon son Wilmane Exumé, Jhonny Pierre Paul y Camy Marcelin. El primero se escapó el día anterior del hotel en donde estaba concentrado el equipo, mientras que los otros dos lo hicieron después del partido de vuelta en el Estadio Azteca.


El caso de Exumé llama mucho la atención, ya que través de un mensaje de audio, se despidió de todos sus compañeros, y también agradeció al rapero Izolan, dueño del club, por todo lo que hizo por él, y que su decisión de partir se debe principalmente a la crisis política, económica y social que azota al país caribeño. De acuerdo con lo que dijo Pierre Richard, presidente del equipo haitiano, el jugador se habría encontrado con un familiar que vive en México.


Y por si esto fuera poco, el equipo fue goleado por la ‘Máquina’ 8 a 0, por lo que obviamente ya estaban desanimados desde el minuto 1 por todas las penurias por las que habían pasado. También es importante resaltar que, después del partido, los jugadores de Cruz Azul querían intercambiar playeras con los del equipo haitiano, pero ellos les dijeron que no podían hacerlo porque esa era la única camiseta que tenían por lo que, ante ello, los ‘celestes’ les regalaron sus casacas como gesto de humildad.


Justo después del partido, hubo mucha gente que se escandalizó por este suceso. Uno de ellos, el famoso periodista deportivo, David Faitelson, expresó su inconformidad al respecto. “Una verdadera vergüenza lo que provoca la CONCACAF. Esta abismal diferencia es un insulto al juego, a la ética y a los valores del fútbol. Y pensar que hay quienes lo disfrutan…”, publicó esto en su cuenta de Twitter.


Violencia y negligencia arbitral contra el América

Varios jugadores del América recibieron lesiones graves durante el partido, tanto los jugadores agresores, tanto como el arbitraje del partido no han sido sancionados || Fuente: Milenio

Por su parte, el otro juego entre el América y el Olimpia estuvo marcado, entre otras cosas, por la violencia y la negligencia arbitral que imperó. En el juego de ida, las ‘Águilas’ se llevaron la victoria por marcador de 2 a 1 en Tegucigalpa, la capital hondureña. En el juego de vuelta, el equipo catracho se llevó la victoria por la mínima diferencia (0-1) con gol de Jerry Bengston, pero aquí el resultado fue lo de menos.


Y es que, a pesar de que el equipo americanista avanzó a cuartos de final por goles de visitante, lo que resaltó en este juego fue el nivel de violencia que se presentó en el juego por parte de los jugadores del Olimpia, quienes llegaron con entradas muy arteras y poco profesionales, por no decir otra cosa. Incluso, una de esas jugadas provocó la lesión del jugador del América, Antonio de Jesús López, cuando recibió una barrida por parte de Yustin Arboleda. ‘Chucho’ sufrió una fractura de peroné y fue trasladado al hospital, por lo que seguramente se perderá lo que queda de esta temporada.


Si bien la lesión de ‘Chucho’ López fue la más grave, este no fue el único que resintió la agresividad del equipo hondureño. Sebastián Córdova también padeció en este partido, cuando fue pisoteado en la espalda y la cabeza por Maylor Núñez. Por su parte, Nicolás Benedetti salió noqueado tras un impacto que recibió en la nuca de parte de Elvis Oliva Casildo como producto de un choque de cabezas.


Para colmo de todo esto, el árbitro tampoco ayudó mucho en todo esto, ya que se veía claramente que el costarricense Henry Bejarano no se preocupaba del bienestar de los jugadores, ya que se mantuvo pasivo durante casi todo el juego, y en la jugada donde lesionaron al guatemalteco ‘Chucho’ López, solamente mostró la tarjeta amarilla a Arboleda.


Sobre esta situación, Guillermo Ochoa, portero y capitán del América, comentó que “no es posible que exista este tipo de arbitrajes y no lo esperas como un árbitro tico que puede estar a la altura y, (…) es difícil que desde el minuto 1 les permitió todo, hasta una fractura y a nosotros en la primera fue amarilla”.


Los que me conocen, saben muy bien que soy un anti americanista recalcitrante, pero dejando de lado mi odio deportivo hacia el equipo ‘azulcrema’, lo que hizo el árbitro fue más que una injusticia deportiva, eso se considera negligencia, ya que permitió que se pusiera en riesgo la integridad de varios jugadores del club de Coapa, sin ningún tipo de castigo para los futbolistas del cuadro hondureño.


Desafortunadamente para nosotros, estas situaciones son muy comunes en la CONCACAF. Ya hemos visto a lo largo de los años las dificultades que tienen los clubes y selecciones caribeñas en competiciones internacionales. Tenemos el caso de Cuba, por ejemplo, en donde hemos visto infinidad de jugadores que han desertado en busca de una mejor vida en los Estados Unidos.


Y con respecto a la violencia, es por muchos bien sabido que los equipos centroamericanos recurren a la violencia cuando no son capaces de jugarle bien a los mexicanos, utilizando argumentos dentro de la cancha. Pero tampoco nosotros nos debemos ponernos en el papel de víctimas todo el tiempo, y es que, si por alguna razón así se comportan los jugadores centroamericanos dentro del terreno de juego, es en respuesta al menosprecio y ridiculización que se les hace por parte de los mismos rivales o de los medios (va para ti, Faitelson).


No cabe duda de que el hecho de llamarnos a nosotros mismo como el ‘gigante’ de la CONCACAF tiene sus consecuencias. Por esta y otras razones más, esta confederación es, desde mi punto de vista, la peor del mundo del fútbol.